Cínica y ciega Europa

Cada día resulta más inquietante, a la par que vergonzoso, ver cómo Occidente, y con esto me refiero a Europa Occidental y Norteamérica, dirige su mirada hacia el mundo árabe e islámico con un grado cada vez mayor de preocupación, cinismo, paternalismo y etnocentrismo. 

Lo primero que, al parecer, pensaron los líderes occidentales cuando vieron cómo los jóvenes, en su mayoría, tunecinos y egipcios salían a la calle fue en su futuro. No en el de estos jóvenes, sino en el propio, dando por sentado que muchas de estas revoluciones cívicas acabarían desembocando en nuevos regímenes autoritarios, pero esta vez opuestos a la política económica impuesta por occidente y el FMI, reacia a cumplir los pactos ya firmados o, lo que es peor, de marcado carácter islamista, algo que en Europa hace temblar a la clase política, incapaz de comprender la pluralidad del islamismo político. Es más, la comparación que más ha reflejado este sentimiento es la que equipara estas rebeliones con el Irán de 1979. Y lo peor de todo es que esta posición, carente por completo de base, no se ha disimulado en absoluto. Nadie parece percibir que lo que quieren estas sociedades es acabar con las dictaduras. Sólo quieren gobiernos representativos, que atiendan a las demandas y necesidades de los ciudadanos. En definitiva, desean poner en marcha un proyecto democrático. Y a estas alturas el silencioso cinismo de la Unión Europea resulta sorprendente, a tenor de que  la democracia y las libertades (individuales y colectivas) son los valores que cimientan la UE, y que ésta dice promover por el mundo. 

No obstante, el cinismo de occidente no acaba ahí. Es más, parece no tener límites. Cuando decidieron, por fin, apoyar sin ambages estos movimientos populares decidieron igualmente hacer borrón y cuenta nueva con la política que estas mismas potencias occidentales habían estado manteniendo hasta el momento. Política que se había basado en el apoyo incondicional a estos dictadores, que prometían ser la solución contra el islamismo que, decían, traería consigo la democracia. De este modo, estos reyezuelos republicanos, si se me permite la expresión, se dedicaron, ante nuestros ojos, y lo que es peor, con nuestro apoyo, a dilapidar la riqueza de sus naciones mientras oprimían a sus pueblos, detenían, secuestraban y/o torturaban, incluso hasta la muerte, a los opositores, ya fueran islamistas o militantes de izquierdas. Y todo con el apoyo diplomático, económico y material de occidente. Apoyo diplomático al mantener como aliados a infames personajes como Mubarak o Ben Ali, supuestos adalides del laicismo (a medias), y de las políticas comerciales de las potencias occidentales y los programas de FMI, que impuso duros Programas de Ajuste Estructural que no hicieron más que llevar a la pobreza a amplias capas de población, generando una grave ruptura social que ha desembocado en revolución. Apoyo económico y material al proporcionar préstamos o material, ya sea para aplastar a la oposición haciendo uso de la policía o el ejército, o para expoliar los recursos de estas naciones, ya sean gas, petróleo o hidrocarburos. 

Del mismo modo, no voy a negar aquí que algunos líderes occidentales han sido algo más coherentes y rápidos de reflejos en sus declaraciones, aunque poco más. Éste es el ejemplo del presidente de los EEUU, que no tardó mucho en pronunciarse apoyando estos movimientos populares. No obstante, la contradicción sigue patente, pues EEUU ha sido posiblemente el gobierno que más ha apoyado material, económica y diplomáticamente a estos autócratas. Sin embargo, ahora parece haberse dado cuenta de lo que a todas luces era evidente, que estos buenos aliados eran realmente unos sanguinarios tiranos. Personalmente sospecho que ya tenían una idea bastante aproximada de cómo eran estos amigos, sólo que ahora se han visto obligados, a tenor de la valentía de todos aquellos que han salido a las calles de Túnez , El Cairo, Manama, Argel o Ammán, a pronunciarse de acuerdo con los valores liberales de los que hacen gala, aunque en ocasiones parezca más una fachada que una verdadera convicción. 

Hoy, las potencias europeas y americanas deben asumir lo que parece que está por venir: el nacimiento de unas sociedades y gobiernos en los países árabes que exigirán el mantenimiento de unas relaciones bilaterales y multilaterales más justas, unas mismas relaciones más exigentes con la calidad democrática de sus gobernantes y, sobre todo, una profunda revisión de los pactos diplomáticos y comerciales alcanzados, ya sean los Programas de Ajuste Estructural impuestos por el FMI, o la política de “mirar hacia otro lado” respecto de Israel y su acoso diario a los derechos de los palestinos. Parece que la diplomacia occidental se tendrá que poner las pilas

No obstante, siempre se corre el riesgo de que estas potencias occidentales traten, de nuevo, de cooptar a las nuevas elites que salgan de estos movimientos, y así realizar un conveniente lavado de cara a sus relaciones con el mundo árabe, para después poder mantener los mismos pactos comerciales y diplomáticos que sostuvieron a los viejos tiranos. 

Ahora las sociedades europeas y americanas debemos ser exigentes con nuestros gobernantes, e impedir que tal situación se produzca. Se lo debemos a todos aquellos hombres y mujeres que, en un alarde de valentía de los que ya no recordábamos, han salido a la calle en busca de justicia y libertad. Decenas de muertos han dejado en el camino. 

                                                                                                                         Marcel

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Uncategorized y etiquetada , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s